TELAS DE DECORACIÓN: VISILLOS Y CORTINAS

No hay duda del valor de la decoración.  Fíjate la próxima vez que vayas al kiosko, verás la cantidad de revistas que se dedican a ella, es abrumador. No hay más que ver una habitación con sus visillos, cortinas, un sofá tapizado con un bonita tela y un par de cojines para combinar, un cabecero chulo que contraste con la pared……para darte cuenta de lo importante que es DECORAR. Una estancia fría e impersonal se convierte en un lugar cálido y acogedor, un sitio en el que te apetece estar y disfrutar de él.  

Como profesionales de las telas de decoración queremos contaros 4 curiosidades de la historia de las cortinas: 

  1. Comenzaron adquiriendo un uso destacable en el mundo teatral en la época de los griegos. La cortina tuvo un papel importante en aquella época. Entre los judíos, en el templo de Salomón se dividía el área sagrada del santa sanctorum con una gran cortina. Además, en el paganismo antiguo se solía cubrir las imágenes sagradas con cortinas en las fechas marcadas que coincidían con las celebraciones religiosas y las profanas.
  2. En la vida romana, se utilizo las cortinas con fines domésticos para cubrir puertas y ventanas. Fue una costumbre traída de Atalo II, rey de Pérgamo, hijo de Atalo I, aquellas primeras cortinas romanas eran nombradas como aulae, las cuales eran confeccionadas con materiales preciosos, como la seda, el terciopelo y el damasco. Su utilidad era para cerrar recintos o para adornar las paredes de hogares o salones principales.
  3. A finales de la Edad Media, y a lo largo del Renacimiento, las cortinas eran por aquella época un medio frecuente de establecer o repartir zonas interiores. Se encontraban colgadas del techo a modo de grandes entradas cuyas hojas se recogían con cintas doradas que se abrían o cerraban según la utilidad que se le quería dar al lugar. En los dormitorios, las cortinas solían caer en cascada y separaban una habitación de otra, bajando desde el baldaquín, o sobrecielo, en pliegues de terciopelo y damasco adornado con apliques, guarniciones, flecos y bordados.
  4. En el siglo XVIII pasó a ser un elemento más decorativo que funcional,donde se encontraban cortinas incluso en las casas más humildes. Un siglo más tarde, la cortina resulta ser más un mero detalle decorativo que sirve para crear una atmósfera de calor y colorido.

 Como especialistas en telas de decoración para la creación de ambientes siempre nos decantamos por hacer a medida cualquier proyecto, pero no hay que olvidar que hay veces que una cortina o un visillo ya hechos son una buena opción cuando no podemos o queremos complicarnos. Lisos, bordados, con flores, geométricos, en tonos naturales y grises: una colección de diseños con la marca Dulcehogar que se vende siempre.